
¿De qué hablamos cuando hablamos de amor?
La pregunta no es nada original, ya se la han planteado muchos, pero ¿es menos pertinente hoy?
¿Acaso ya no podemos hablar de amor porque es un tema conversado, escrito, cantado y trillado desde principio de la humanidad?
Y ¿qué es amar, al fin de cuentas?
¿ Es esa cruda pasión del sexo sin barreras?
O ¿el ascético retiro para orar por el mundo?
¿Es negación de los sentidos o libertad contra toda regla?
Quizás no hay mejor definición de la que planteó el apóstol Pablo en su carta:
"El amor es:
comprensivo,
servicial,
no tiene envidia;
no es presumido
ni se envanece;
no es mal educado (no se comporta con rudeza)
ni egoísta;
no se irrita
ni guarda rencor;
no se alegra con la injusticia,
sino que goza con la verdad.
Disculpa sin límites,
cree sin límites,
espera sin límites,
soporta sin límites."
El amor es un largo camino que no podemos emprender sin la ayuda de Dios. Nuestras capacidades son limitadas y amar las pone al extremo. Solo el Espíritu de Gracia puede sostenernos para aprobar en esta materia.
Una cosa sé, recién estoy empezando.
Espero lograrlo.
Aunque se me vaya la vida en ello.